Las organizaciones que actualizan sus redes se enfrentan a un dilema habitual: cómo modernizar la infraestructura crítica sin aumentar la huella de carbono de las adquisiciones. Uno de los factores que más contribuyen a las emisiones de Alcance 3, y que a menudo se pasa por alto, es la fabricación de nuevos equipos de red. Se trata de un proceso que consume mucha energía y recursos, y que a menudo queda oculto tras la complejidad de la cadena de suministro.
La calculadora de emisiones de carbono de TXO, creada en colaboración con Carbon Trust, aporta transparencia a este reto. Al cuantificar las emisiones evitadas gracias a la rehabilitación y la reutilización, ofrece a los operadores una forma fiable de medir el valor medioambiental de las estrategias tecnológicas circulares.
Por qué es importante medir la reutilización
TXO se especializa en dar una segunda vida a los equipos de red; para ello, adquiere productos de segunda mano, los limpia y los reacondiciona, y los vuelve a poner en el mercado en perfecto estado de funcionamiento.
Este enfoque aporta importantes beneficios medioambientales. Cada unidad reacondicionada supone:
- Emisiones evitadas en la fase de fabricación
- Reducción de los residuos electrónicos
- Mayor vida útil de los activos
- Menor demanda de materias primas
Sin embargo, hasta ahora ha resultado difícil cuantificar estos beneficios de forma sistemática. La «Carbon Calculator» de TXO cambia esta situación al aplicar un modelo sólido de evaluación de las emisiones de carbono a lo largo del ciclo de vida a todas las categorías de productos.
Cómo funciona la calculadora de carbono de TXO
El modelo compara dos huellas de carbono distintas para cada categoría de producto:
- Las emisiones de CO₂e a lo largo del ciclo de vida de un producto nuevo
- Las emisiones de CO₂e a lo largo del ciclo de vida del mismo producto tras haber sido limpiado y/o reacondicionado por TXO tras su primer uso
La reducción de las emisiones de carbono lograda gracias a la rehabilitación se calcula como la diferencia entre estas dos huellas de carbono.
El CO₂e del ciclo de vida se refiere a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas a lo largo del ciclo de vida de un producto, expresadas en dióxido de carbono equivalente (CO₂e). Esto incluye las emisiones asociadas a la fabricación, el transporte, la renovación, el uso y el tratamiento al final de la vida útil.
Una metodología sólida y fiable
La calculadora de emisiones de carbono de TXO y los cálculos en los que se basa se han desarrollado en colaboración con Carbon Trust, una entidad reconocida a nivel mundial como autoridad en materia de descarbonización.
La estrecha colaboración con The Carbon Trust garantiza que la metodología se ajuste a las mejores prácticas actuales en materia de medición de las emisiones de carbono a lo largo del ciclo de vida, lo que ofrece a los clientes un enfoque transparente, creíble y regulado para la presentación de informes sobre las emisiones de carbono.

Apoyo a la transformación sostenible de las infraestructuras
Para los operadores que están modernizando sus redes, la renovación no es solo una estrategia de adquisición rentable. Es una herramienta muy eficaz para reducir las emisiones de alcance 3 y cumplir con los compromisos ESG.
«La calculadora de carbono TXO aporta una mayor visibilidad al valor medioambiental de la recuperación de la inversión, lo que ayuda a Colt a cuantificar los beneficios de prolongar el ciclo de vida de los equipos de red. Esto respalda tanto nuestros objetivos de sostenibilidad como nuestros esfuerzos más amplios por integrar la economía circular en nuestras operaciones», afirmó Marta Trzaska, especialista principal en sostenibilidad: Medio Ambiente e Impacto Social de Colt.
Al optar por equipos reacondicionados, las organizaciones pueden:
- Reducir la demanda de nuevas instalaciones de fabricación
- Reducción de las emisiones de carbono implícitas
- Reducir los residuos electrónicos
- Impulsar los objetivos de la economía circular
- Aprovechar el valor de los activos retirados
El modelo circular de TXO permite a los clientes conciliar sus objetivos de sostenibilidad con los beneficios operativos y comerciales, sin comprometer el rendimiento de la red.
«Una de las mayores oportunidades para reducir las emisiones en el sector de las infraestructuras consiste, ante todo, en evitar la fabricación innecesaria. Al cuantificar el ahorro de carbono asociado a la rehabilitación y la reutilización, ayudamos a los clientes a considerar la economía circular como una estrategia de sostenibilidad práctica y cuantificable», afirmó Natalia Ferenc, analista de ESG del grupo en TXO.
De los objetivos de sostenibilidad al impacto cuantificable
Dado que las organizaciones se enfrentan a una presión cada vez mayor para demostrar avances medioambientales cuantificables, disponer de datos precisos sobre las emisiones de carbono a lo largo del ciclo de vida se está convirtiendo en algo esencial.
La calculadora de huella de carbono de TXO ofrece una forma práctica de cuantificar el impacto medioambiental de la renovación y la reutilización, lo que ayuda a las organizaciones a tomar decisiones de adquisición más sostenibles respaldadas por datos fiables.
Más que una simple herramienta de generación de informes, la calculadora muestra cómo las estrategias tecnológicas circulares pueden reducir las emisiones, prolongar la vida útil de los activos y generar un impacto medioambiental cuantificable a gran escala.