En los sectores de las telecomunicaciones, el ferrocarril, las empresas, la energía y muchos otros, las organizaciones se ven sometidas a una presión cada vez mayor para modernizar sus redes e infraestructuras, reducir el desperdicio, mejorar sus resultados en materia de sostenibilidad y optimizar la inversión en infraestructuras.
Lo que antes se consideraba principalmente un proceso de eliminación al final de la vida útil se está convirtiendo cada vez más en una oportunidad estratégica para generar ingresos, prolongar los ciclos de vida de la tecnología y reducir el impacto medioambiental mediante modelos operativos más circulares.
«El sector cuenta con un enorme valor sin explotar en la infraestructura existente. Las organizaciones que consideran la tecnología retirada del servicio como mero residuo están dejando escapar tanto oportunidades comerciales como beneficios en materia de sostenibilidad. El cambio hacia modelos de recuperación circular está transformando de forma fundamental la gestión de los ciclos de vida de las infraestructuras», afirma Pascal Klettenheimer, director de Recuperación de Activos y Reventa de Hardware para Europa de TXO.
El valor oculto de las infraestructuras fuera de servicio
Las infraestructuras fuera de servicio suelen considerarse tecnología obsoleta con un uso futuro limitado. En realidad, muchos activos siguen conservando un importante valor operativo, material y de reventa.
Desde hardware de red reutilizable y componentes recuperables hasta cobre, metales preciosos y sistemas reutilizables, las organizaciones son cada vez más conscientes de que la infraestructura redundante puede convertirse en una fuente de recuperación de valor, en lugar de suponer un coste de eliminación.
Sin embargo, sin una estrategia de recuperación adecuada, gran parte de este valor puede pasar desapercibido, quedar infrautilizado o perderse por completo.
Mucho más que el traslado de equipos
La recuperación de activos tecnológicos y la minería urbana siguen asociándose habitualmente con la logística y el reciclaje. En realidad, el proceso es mucho más amplio y complejo. Los programas eficaces de gestión de infraestructuras requieren una combinación de conocimientos de ingeniería, control operativo, gestión de la sostenibilidad y optimización comercial. Dependiendo del proyecto, esto puede incluir:
- Informes de auditoría
- Diseño de redes, ingeniería de campo y servicios gestionados 24 horas al día, 7 días a la semana
- Desmantelamiento, desinstalación y transporte
- Seguimiento y trazabilidad del inventario
- Pruebas, reparaciones y SPMS
- Reacondicionamiento y reasignación
- Reutilización, reventa y recomercialización
- Reciclaje y recuperación de materiales conforme a la normativa
Las estrategias más eficaces combinan todas estas disciplinas para mantener la visibilidad y el control a lo largo de todo el ciclo de vida de los activos.
Aquí es donde la colaboración con TXO marca una diferencia significativa: desde ampliar la capacidad con una infraestructura preparada para el futuro hasta prolongar la vida útil de los activos y generar un mayor valor, al tiempo que se fomenta la sostenibilidad, TXO respalda cada etapa del ciclo de vida de la tecnología con un enfoque totalmente gestionado.
Medición del impacto medioambiental y la visibilidad del ciclo de vida
Los programas de recuperación ya no se evalúan únicamente en función de su ejecución operativa o de la recuperación de materiales. Las organizaciones también necesitan datos cuantificables sobre el impacto medioambiental, la reducción de las emisiones de carbono y la trazabilidad de los activos. Aquí es donde las herramientas digitales de gestión del ciclo de vida y de elaboración de informes desempeñan un papel fundamental.
La plataforma i-TRAC de TXO ofrece visibilidad y trazabilidad integrales de los activos a lo largo de todo el proceso de recuperación, lo que ayuda a las organizaciones a mantener el control sobre la gestión de inventarios, la logística, las pruebas, el reacondicionamiento, la reventa y las actividades de reciclaje conformes con la normativa.
Integrada en i-TRAC, la Calculadora de Carbono de TXO ayuda a las organizaciones a cuantificar los beneficios medioambientales de las estrategias de recuperación circular, incluyendo el ahorro de carbono asociado a la reutilización, el reacondicionamiento y la reasignación, en comparación con la adquisición de equipos nuevos. Al proporcionar datos cuantificables sobre sostenibilidad directamente en la plataforma, las organizaciones pueden comprender mejor el impacto de las iniciativas de recuperación y contribuir a alcanzar objetivos más amplios en materia de ESG y de información sobre emisiones de Alcance 3.
En conjunto, estas capacidades contribuyen a transformar la recuperación de activos, pasando de ser un proceso operativo reactivo a convertirse en una parte del ciclo de vida de la infraestructura basada en datos, cuantificable y gestionada de forma estratégica.