En TXO sabemos que el desmantelamiento de redes es algo más que simplemente apagar la infraestructura antigua: se trata de encontrar un equilibrio entre el coste, la eficiencia y la sostenibilidad. Pero, ¿cuáles son los factores clave que impulsan el desmantelamiento y cómo pueden los operadores convertir este reto en una oportunidad?
Por qué el desmantelamiento de la red es una prioridad
Nuestra investigación revela que el 83 % de los proveedores de servicios de comunicaciones están retirando progresivamente partes de su red o tienen previsto hacerlo en breve. Dado que el mantenimiento del hardware obsoleto resulta cada vez más complicado, los operadores se enfrentan a una serie de retos ya conocidos. Entre los motivos más habituales para la retirada se encuentran el hecho de que los fabricantes de equipos originales (OEM) ya no ofrezcan soporte para el hardware, la reducción del consumo energético en aras de la sostenibilidad y el recorte de los gastos operativos (OPEX).
Sin embargo, el desmantelamiento no siempre es sencillo. El coste de la actualización tecnológica sigue siendo el mayor obstáculo, y el 44 % de los operadores lo señala como un reto importante. Además, la escasez de ingenieros cualificados (29 %) hace que la auditoría y la sustitución de los activos obsoletos sea a menudo un proceso lento y complejo.
El auge de la economía circular
A pesar de estos retos, el desmantelamiento ofrece una oportunidad única para replantearnos cómo gestionamos los activos de telecomunicaciones. En lugar de desechar el hardware por completo, cada vez son más los operadores que apuestan por la economía circular, un enfoque que prolonga la vida útil de los equipos mediante la reventa, la reutilización y el reciclaje responsable.
Nuestra investigación reveló que:
- El 78 % de los operadores revende una parte de su hardware fuera de servicio
- El 80 % recicla parte de su equipo fuera de servicio
Este cambio viene impulsado no solo por los objetivos de sostenibilidad, sino también por la necesidad de recuperar valor de las infraestructuras existentes. Al adoptar los principios de la economía circular, los operadores pueden reducir los residuos, disminuir los costes y mejorar la eficiencia, sin comprometer el rendimiento.
Una historia de éxito: la estrategia de desmantelamiento de BT
Uno de los ejemplos más destacados de desmantelamiento sostenible lo ofrece BT. Como parte de su estrategia para alcanzar las emisiones netas cero para 2031, BT ya ha recuperado más de 200 toneladas de cable de cobre y más de 2.000 toneladas de baterías de plomo de su red obsoleta.
Este enfoque demuestra cómo el desmantelamiento puede resultar beneficioso tanto desde el punto de vista económico como medioambiental, al convertir los equipos antiguos en un recurso valioso en lugar de una carga.
Cómo ayuda TXO a los operadores a preparar sus redes para el futuro
En TXO, nos especializamos en ayudar a los operadores a afrontar las complejidades del desmantelamiento. Nuestra experiencia en la reutilización de equipos, la recuperación de activos y el reciclaje responsable garantiza que el desmantelamiento no se limite a retirar las redes antiguas, sino que se trate de crear valor, reducir los residuos y prepararse para el futuro.