El sector de las telecomunicaciones siempre se ha caracterizado por planificar a largo plazo. Una infraestructura estable, implantaciones predecibles y cadenas de suministro cuidadosamente negociadas eran antes la norma. Pero hoy en día, las empresas de telecomunicaciones ya no operan en un mundo predecible, sino que se enfrentan a lo que Eaton describe como un «estado de crisis permanente».
En un artículo reciente publicado en la sección«Foro de lectores» de RCR Wireless News, Tom Eaton, director ejecutivo para América de TXO Group, describió cómo las empresas de telecomunicaciones están pasando de un modelo de aprovisionamiento «justo a tiempo» a uno «por si acaso», a medida que las cadenas de suministro se vuelven cada vez más volátiles.
El fin de la seguridad en la cadena de suministro
Las cadenas de suministro globales, que antes parecían fiables, ahora distan mucho de serlo. Las pandemias, los conflictos geopolíticos, las restricciones comerciales e incluso los fenómenos meteorológicos extremos se han combinado en una serie de crisis superpuestas que alargan los plazos de entrega del hardware e inflan los costes. Como señala el analista Jimmy Yu, de Dell’Oro, estas presiones son especialmente agudas en el caso de los equipos «que tienen un mayor contenido de hardware que de software».
Para los operadores que se apresuran a implantar el 5G y la fibra óptica a gran escala, a menudo bajo plazos de implantación impuestos por el Gobierno, esta fragilidad supone un reto de gran envergadura. El sector ya no puede dar por sentado que el equipo adecuado llegará a tiempo sin más.
El giro hacia las compras «por si acaso»
En respuesta a ello, las empresas de telecomunicaciones están abandonando el modelo «justo a tiempo» (just-in-time) en favor del «por si acaso» (just-in-case). La acumulación de existencias, la diversificación de proveedores y unos marcos de contratación más ágiles se están convirtiendo en la nueva norma. Incluso los operadores de primer nivel, que antes se veían protegidos por su poder de compra, están replanteándose sus estrategias para garantizar que puedan mantener sus planes de despliegue según lo previsto.
La velocidad también se ha convertido en un factor clave. Las implementaciones modulares y en el borde de la red están en auge porque permiten una puesta en marcha más rápida que las configuraciones tradicionales. Pero para cumplir con ese ritmo, los operadores necesitan equipos a los que puedan acceder de forma inmediata. El hardware reacondicionado y excedente suele cubrir esta necesidad, ya que se puede adquirir a nivel local o regional sin tener que esperar tanto tiempo a las entregas de los fabricantes de equipos originales (OEM).
La circularidad como ventaja competitiva
El mercado secundario de equipos de telecomunicaciones ya no se limita a una cuestión de sostenibilidad. Ahora se considera una medida de protección estratégica. La reutilización, el reacondicionamiento y la reventa reducen el riesgo, disminuyen las emisiones y aceleran los despliegues, todo ello al mismo tiempo.
Para los operadores más pequeños y rurales, las ventajas son evidentes. El acceso a equipos asequibles y disponibles a nivel local les ayuda a seguir siendo competitivos a pesar de su limitado poder adquisitivo. En el caso de los operadores más grandes, la economía circular garantiza que las existencias excedentes no queden inactivas. El hardware puede recertificarse y revenderse, lo que permite recuperar valor y reforzar la resiliencia de la cadena de suministro.
Además, gracias a los rigurosos marcos de certificación, hoy en día los equipos reacondicionados ya no suponen un compromiso. Los operadores pueden confiar en que el hardware del mercado secundario ofrece el mismo rendimiento y fiabilidad que los equipos nuevos.
Las compras como estrategia, no como apoyo
Quizá el cambio más significativo sea el cambio de mentalidad. Las compras ya no son una función administrativa. Son un factor clave de primera línea para la resiliencia y el crecimiento. Eaton lo resume con claridad: «Las compras en el sector de las telecomunicaciones ya no pueden basarse en la suposición de que las cadenas de suministro globales se mantendrán estables».
En este nuevo panorama, el éxito favorecerá a quienes adopten modelos de abastecimiento flexibles, descentralizados y circulares. Las empresas de telecomunicaciones que se sumen a este cambio no solo resistirán la disrupción, sino que convertirán el abastecimiento en una ventaja competitiva duradera.
Este blog se basa en las reflexiones compartidas por Tom Eaton en su artículo para el «Reader Forum» de RCR Wireless News, en el que analizaba cómo la gestión de compras se está convirtiendo en una ventaja estratégica en un mundo marcado por la disrupción.