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Poner en práctica la política de la cadena de suministro

Si bien las estrategias de sostenibilidad se han centrado a menudo en la eficiencia operativa o en la transición hacia las energías limpias, la cadena de suministro plantea un reto más complejo y, con frecuencia, de mayor repercusión. El desafío no radica solo en la medición, sino en la influencia: trabajar con múltiples niveles de proveedores, a menudo con una visibilidad limitada. Sin embargo, es precisamente ahí donde reside la mayor oportunidad.

En la actualidad, muchas organizaciones están desarrollando marcos de trabajo para centrarse en áreas de gran impacto, fomentar opciones con menores emisiones de carbono y utilizar datos sobre el ciclo de vida para orientar las decisiones, desde la fase de diseño hasta el desmantelamiento.

«Existe un verdadero interés por emprender acciones significativas, pero muchas empresas siguen careciendo de la visibilidad necesaria para impulsar el cambio», afirma Natalia Ferenc, analista de ESG del grupo TXO. «Unos datos sólidos y unas herramientas transparentes son lo que convierte la ambición en impacto. Esto es especialmente cierto a la hora de abordar las emisiones de Alcance 3 en cadenas de suministro complejas».

Esto se ajusta a un principio sencillo pero contundente: no se puede gestionar lo que no se puede medir. Sin indicadores claros y sin información detallada, incluso los objetivos de sostenibilidad más sólidos corren el riesgo de quedarse en nada.

Colaboración frente al cumplimiento normativo

Con normativas como la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD), que endurecen los requisitos relativos a las emisiones de la cadena de valor, existe una presión cada vez mayor para demostrar avances cuantificables en toda la cadena de suministro.

La descarbonización de la cadena de suministro no es algo que se pueda lograr de forma aislada. Para avanzar se necesita una ambición compartida, innovación colaborativa y alianzas a largo plazo basadas en la transparencia y la confianza. Las herramientas fiables, como la calculadora de emisiones de carbono de TXO, facilitan la colaboración al proporcionar datos validados que permiten tomar mejores decisiones.

Decisiones basadas en datos en la cadena de suministro

Las organizaciones pueden adoptar medidas significativas haciendo visibles sus emisiones. Para ello, TXO se ha asociado con Carbon Trust para desarrollar la Calculadora de Carbono de TXO.

Integrada en la plataforma de gestión de activos i-TRAC, esta herramienta revela el impacto de carbono de las decisiones de adquisición al comparar la huella de carbono incorporada de los equipos nuevos de infraestructura de red con la de las alternativas reacondicionadas.

Al mostrar la reducción de las emisiones de CO₂ junto con los resultados financieros, se proporciona a tus equipos la información necesaria para identificar los puntos críticos de emisiones de carbono, priorizar las reducciones y tomar decisiones más fundamentadas.

La evolución del papel de las compras

A medida que las organizaciones siguen persiguiendo objetivos climáticos ambiciosos, las cadenas de suministro están cobrando una importancia cada vez mayor. Dado que las emisiones de Alcance 3 suelen representar la mayor parte de la huella de carbono de una empresa, la atención se está centrando cada vez más en las fases iniciales de la cadena de suministro, en los proveedores, en las emisiones implícitas y en el impacto a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos y servicios.

El enfoque está pasando de los compromisos de alto nivel a estrategias prácticas. Los equipos de compras están transformando su función, yendo más allá de los costes y el cumplimiento normativo para convertirse en impulsores activos de la reducción de CO₂e. Esto implica integrar las consideraciones relacionadas con las emisiones de carbono en la selección de proveedores, establecer expectativas en torno a los datos de emisiones y colaborar más estrechamente con los proveedores para facilitar el progreso conjunto.

Crear un ecosistema de redes más sostenible

La descarbonización de la cadena de suministro es algo más que un reto operativo. Se trata de una oportunidad estratégica para crear un modelo de negocio más resiliente, eficiente y sostenible que concilie la acción climática con los resultados comerciales.

A medida que la descarbonización de la cadena de suministro pasa de ser una ambición a convertirse en una realidad, las organizaciones que lideren este proceso basándose en datos, en un enfoque sistémico y en alianzas sólidas estarán en la mejor posición para generar un impacto cuantificable.