
En una época en la que la sostenibilidad medioambiental es fundamental, todos los sectores deben dar prioridad a las medidas de reducción de las emisiones de carbono. En TXO, somos conscientes de que esto es tan importante para vosotros como lo es para nosotros.
Los operadores de redes de telecomunicaciones desempeñan un papel fundamental en la conectividad mundial, pero, lamentablemente, gestionar una red que hace posible dicha conectividad implica generar una huella de carbono considerable. Para hacer frente a este problema, muchos proveedores están adoptando ahora prácticas más sostenibles, como el uso de equipos de red reacondicionados y la incorporación de dichos equipos a laeconomía circulara través de TXO, empresa especializada en la recuperación de activos y equipos usados.
En este artículo, analizaremos cómo los operadores de redes de telecomunicaciones pueden calcular (y, por lo tanto, también adoptar medidas para maximizar) su reducción de emisiones de carbono comparando el uso deequipos de telecomunicaciones reacondicionadoscon el de equipos de nueva fabricación.
¡Ojo, calcular la reducción de emisiones de carbono puede complicarse rápidamente!
Antes de empezar, conviene señalar que calcular la reducción de las emisiones de carbono no es una tarea fácil y que en ella intervienen muchos factores variables. Un modelo muy reconocido para calcular los factores de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) es elenfoque general para el cálculo del inventario de GEI.
Para que te hagas una idea de lo rápido que puede complicarse el uso de este modelo, echa un vistazo a la imagen que aparece a continuación, donde se muestra solo una de las variables que se calculan. Ahora piensa en la cantidad de existencias que podrías tener en toda tu red (¡y eso que aún no hemos empezado a calcular las emisiones de gases de efecto invernadero de la «fase de uso»!).

Informes y legislación sobre emisiones de carbono para empresas de todo el mundo
Antela inminente entrada en vigor de leyes marco nacionales e internacionales sobre el cambio climático, las empresas de todos los tamaños se apresuran a establecer normas sectoriales que les permitan medir con precisión su huella de carbono y demostrar que cumplen con los próximos cambios. De lo contrario, cualquier empresa que no se adapte a la normativa podría enfrentarse a multas elevadas o a un aumento de los impuestos sobre sus beneficios.
En cuanto a Australia, elproyecto de ley de 2022 sobre el cambio climático (enmiendas derivadas) tiene como objetivo reducir las emisiones de carbono del país en casi la mitad con respecto a los niveles registrados en 2005. El plazo para alcanzar este objetivo se ha fijado en 2030, lo que significa que el Gobierno federal tiene que darse prisa, ya que para 2050 el objetivo es alcanzar las cero emisiones netas.
Por el contrario, la EPA (Agencia de Protección Ambiental) de Estados Unidos tiene la mirada puesta firmemente en un gas de efecto invernadero distinto del CO₂: el metano.Se estima que el metano tiene un potencial de calentamiento global entre 28 y 36 veces mayorque el del CO₂ (durante los primeros 100 años tras su emisión). En EE. UU., el sector del petróleo y el gas natural es el mayor emisor de metano del país, ylas normas de la Ley de Aire Limpio de la EPA para la industria del petróleo y el gas naturalestán en vigor con el fin de ayudar a combatir el cambio climático y reducir la contaminación atmosférica que perjudica la salud pública.
Tomemos ahora como ejemplo el Reino Unido. La legislación británica no obliga actualmente a las empresas a reducir sus emisiones de CO₂. Sin embargo, en el futuro habrá que tener en cuenta un«proyecto de ley sobre el impuesto sobre el carbono y el medio ambiente», que sin duda obligará legalmente a las empresas a reducir sus emisiones reales de carbono.
A medida que las leyes vayan entrando en vigor región por región, creemos que será fundamental que el sector de las telecomunicaciones cuente con un marco específico para calcular las emisiones de carbono basado en datos actuales. Esto unificará la presentación de informes, lo que permitirá a todos los integrantes de nuestro sector cuantificar la reducción de emisiones de carbono que consiguen al optar por equipos de telecomunicaciones de segunda mano en lugar de nuevos, ¡lo cual es muy probable que sea significativo!
Además,recientementese ha producido unacampaña de lucha contra el «greenwashing»por parte de las organizaciones de defensa de los consumidores de todo el mundo, con el fin de combatir el auge de los programas de compensación de emisiones de carbono poco fiables y la publicación de cifras inexactas. Si no se abordan estos problemas, se puede llevar a los consumidores a creer que los productos o servicios que utilizan son «más ecológicos» o más eficientes en cuanto a las emisiones de carbono de lo que realmente son. Esto también genera una gran incertidumbre entre la población y desconfianza hacia cualquier información que se publique en el futuro.
Entender la huella de carbono
Antes de profundizar en los métodos disponibles para cuantificar tu huella de carbono, es fundamental comprender qué significa el término «huella de carbono». SegúnThe Nature Conservancy,
«La huella de carbono es la cantidad total de gases de efecto invernadero (entre ellos, el dióxido de carbono y el metano) que generan nuestras acciones».
Ya sea de forma directa o indirecta, por parte de una persona, una organización o un producto. En el caso de los proveedores de redes de telecomunicaciones, la huella de carbono incluye las emisiones procedentes de diversas fuentes, como la infraestructura de red, los centros de datos y la fabricación, eliminación, instalación y recuperación de los equipos de red.
La huella de carbono es también un indicador fundamental para medir el rendimiento en materia de ESG (medioambiental, social y de gobernanza empresarial), ya que ofrece información sobre el impacto medioambiental de una empresa, sus esfuerzos para mitigar el cambio climático, la resiliencia de su negocio, su atractivo para las partes interesadas y el cumplimiento normativo. Al tener en cuenta la huella de carbono junto con otros criterios ESG, las empresas (y los inversores) pueden tomar decisiones más fundamentadas para reducir activamente su impacto medioambiental y contribuir a un futuro más sostenible.
Cálculo de la reducción de emisiones de carbono. ¿Por dónde empezamos…?
La crisis climática no puede esperar. Apoyar la economía circular es la clave para reducir las emisiones indirectas de nuestros clientes (es decir, las emisiones de Alcance 3). Recuerda que cada paso que se da para reducir las emisiones de carbono es importante, y la adopción de equipos reacondicionados forma parte de una estrategia sólida para fomentar la responsabilidad medioambiental en el sector de las telecomunicaciones.
A la hora de calcular la reducción de emisiones de carbono mediante calculadoras en línea (de las que hay muchas), como, por ejemplo, la«Mackay Carbon Calculator»o la«Greenhouse Gas Equivalencies Calculator», los proveedores de redes de telecomunicaciones deben tener en cuenta dos factores principales: las emisiones asociadas a la fabricación de equipos nuevos y las emisiones que se evitan al utilizar equipos reacondicionados.
El método paso a paso más habitual comienza con estos seis pasos:
- Evaluación del inventario: Empiezapor evaluar el inventario de equipos de red que se utilizan actualmente o cuya implantación está prevista. Anota la cantidad, el tipo y las especificaciones de cada elemento. Clasifícalos en dos grupos: equipos reacondicionados y equipos nuevos.
- Determinación del factor de emisión:A continuación, se debe determinar el factor de emisión para cada tipo de equipo de red. El factor de emisión representa la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la fabricación de un producto concreto. Esta información puede obtenerse a partir de informes del sector, evaluaciones del ciclo de vida o declaraciones medioambientales de producto (EDP) facilitadas por los fabricantes de los equipos.
- Cálculo de la cantidad:Multiplica el factor de emisión de cada tipo de equipo nuevo por la cantidad de equipos nuevos para calcular las emisiones generadas por el uso de equipos nuevos. Repite este cálculo también para los equipos reacondicionados.
- Consideraciones sobre la vida útil:Ten en cuenta la vida útil de cada tipo de equipo. Por lo general, los equipos reacondicionados pueden tener una vida útil restante más corta que los equipos nuevos. Ten en cuenta esta diferencia a la hora de calcular la reducción de emisiones de carbono.
- Cálculo de las emisiones evitadas:Para calcular las emisiones evitadas, resta las emisiones asociadas al equipo reacondicionado de las emisiones asociadas al equipo nuevo. Esta diferencia representa el ahorro de carbono conseguido al utilizar equipo reacondicionado.
- Calcular el valor anual y totalizar:Para evaluar el ahorro anual de carbono, multiplica las emisiones evitadas por el volumen anual de equipos instalados o sustituidos. Suma los ahorros anuales de todos los equipos de red para determinar el ahorro total de carbono en un periodo determinado.
Para garantizar la precisión en el cálculo de la huella de carbono de las redes de telecomunicaciones, es recomendable consultar fuentes fiables del sector, herramientas especializadas o recurrir a profesionales del ámbito de la sostenibilidad que dispongan de datos actualizados y experiencia en la materia.
Marcos y normas específicos del sector
Los marcos o normas específicos para los distintos sectores se están convirtiendo en algo esencial debido al enorme número de factores variables que hay que tener en cuenta a la hora de realizar estos cálculos, tal y como se ha mencionado anteriormente. El Protocolo Global de Gases de Efecto Invernadero (GHGP) ha realizado un esfuerzo excepcional al formar equipos de expertos para crear numerosos modelos específicos para cada sector con el fin de llevar a cabo estos cálculos. Entre ellos se incluyen elModelo del Ciclo de Vida del Producto, la Norma Corporativa y la Norma para Ciudades.
Uno de los últimos modelos desarrollados para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) específicamente para el sector de las telecomunicaciones y las TIC ofrece una excelente forma de medir y evaluar el impacto medioambiental del inventario y el uso de tu red. Se ha elaborado utilizando la metodología creada porGHGP, en colaboración conThe Carbon Trustyla Iniciativa Global de Sostenibilidad Electrónica (GeSI). Sin embargo, incluso este marco tan detallado presenta algunos problemas. El principal problema es que el sector de las telecomunicaciones puede evolucionar tan rápidamente que los datos pueden quedar obsoletos.
Es bien sabido que la fabricación de nuevos productos supone una enorme demanda de recursos naturales y genera una huella de carbono considerable. Hasta que los fabricantes de equipos originales (OEM) sean más transparentes y revelen exactamente cuánto CO₂ se genera por cada unidad de hardware de telecomunicaciones de nueva fabricación, crear una calculadora de carbono 100 % precisa para comparar el ahorro de carbono entre los productos reacondicionados y los de nueva fabricación sigue siendo un reto importante.
Nuestra entrevista con el director general de la Iniciativa Global para la Sostenibilidad (GeSI)
Mientras investigábamos cómo la economía circular puede tener un impacto aún mayor a la hora de facilitar que el sector de las telecomunicaciones sea más sostenible, una de las numerosas personas con las que hemos hablado y a las que hemos pedido consejo esLuis Neves, director ejecutivo de la Global Enabling Sustainability Initiative (GeSI).
A continuación, te ofrecemos algunos fragmentos de nuestra interesante conversación.
¿Cómo empezaste a colaborar con GeSI?
Soy director ejecutivo de la Iniciativa Global para la Sostenibilidad (GeSI) desde 2017. Anteriormente, entre 2008 y 2017, ocupé el cargo de presidente de GeSI. GeSI es una organización reconocida a nivel mundial como «líder intelectual del sector» en el ámbito de la sostenibilidad de las TIC, con un fuerte enfoque en el papel facilitador y la contribución positiva de las tecnologías digitales a la protección del clima.
Antes de incorporarme a GeSI, trabajé enDeutsche Telekomdurante más de 15 años, donde ocupé cargos como directora de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, vicepresidenta de Responsabilidad Corporativa y directora de Sostenibilidad y Protección del Clima. También he ocupado cargos y desempeñado funciones relevantes a nivel europeo e internacional en organizaciones como el Grupo Directivo del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, Econsense (la Asociación Alemana de Sostenibilidad), la Asociación del Foro Mundial de Recursos y la iniciativa «Momentum for Change» de la CMNUCC.
¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta el sector tecnológico y de las comunicaciones a la hora de calcular las emisiones de gases de efecto invernadero?
El sector de las TIC se enfrenta a numerosos retos a la hora de calcular las emisiones de gases de efecto invernadero debido a la complejidad de las cadenas de valor. Desde la extracción de minerales hasta la tienda donde se vende un ordenador, se producen emisiones de gases de efecto invernadero en cada etapa del proceso, y es necesario contabilizarlas con precisión. Para disponer de datos precisos sobre las emisiones, es esencial que exista una relación transparente entre los proveedores y las empresas.
La información actual sobre las emisiones propias de una empresa (denominadas «Alcance 1» y «Alcance 2») suele ser exhaustiva. Sin embargo, el inventario de las emisiones de la cadena de valor (denominadas «Alcance 3») resulta más complicado, ya que se refiere a fuentes de emisión que escapan al control directo de la empresa, y esta información es menos completa que la relativa a las emisiones propias de la empresa. Además, existe una variación considerable en la información facilitada por las empresas de las TIC sobre el Alcance 3 en lo que respecta a la cobertura y la transparencia, lo que dificulta la identificación de tendencias. En particular, resulta complicado extraer conclusiones generalizadas sobre la distribución de las emisiones entre los Alcances 1, 2 y 3, y mucho menos entre las distintas categorías del Alcance 3.
Además, muchas empresas carecen de los recursos y de los conocimientos necesarios para calcular sus emisiones de alcance 3. Se trata de un ámbito muy complejo que requiere un mayor esfuerzo y colaboración entre todas las partes implicadas.
Otro gran reto al que se enfrenta el sector de las TIC es la cuestión de los residuos electrónicos a la hora de calcular las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque muchas empresas del sector de las TIC, en el marco de sus iniciativas de sostenibilidad, ya han implantado un sistema de economía circular para ayudar a combatir el problema de los residuos electrónicos, aún queda mucho por hacer.
El 80 % de los residuos electrónicos acaba en vertederos, se incinera o se comercializa de forma ilegal. Es necesaria una economía circular que apueste por la reutilización, la reparación y el reciclaje en todas las etapas de la cadena de valor. La comunidad de las TIC no basta por sí sola para combatir el problema de los residuos electrónicos; el papel de la legislación y la regulación también es crucial. La UE ha aprobado leyes para restringir el uso de determinadas sustancias químicas, como el plomo en los aparatos electrónicos, con el fin de fomentar un mayor reciclaje de los residuos electrónicos, y ha fijado objetivos para alcanzar una economía totalmente circular de aquí a 2050.
¿Qué pueden hacer mejor las empresas de telecomunicaciones y las empresas centradas en el ámbito digital a la hora de calcular (y reducir) sus emisiones de gases de efecto invernadero?
Las empresas del sector de las telecomunicaciones y las empresas centradas en el ámbito digital deben fijarse objetivos y metas de los que se hagan responsables. Es necesario encontrar formas de crear soluciones sostenibles, pero también viables desde el punto de vista financiero, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Estas soluciones pueden ayudarnos a alcanzar una economía con neutralidad de carbono neta, a aplicar principios circulares sólidos que reduzcan nuestros residuos electrónicos y a asumir nuestra responsabilidad respecto a las emisiones de Alcance 3. Estas soluciones no solo reducirán directamente las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que permitirán recopilar datos precisos y elaborar informes sólidos respaldados por pruebas.
¿Con cuántos fabricantes de equipos originales has trabajado o trabajas actualmente para proporcionar los cálculos basados en la huella de carbono de las piezas de nueva fabricación?
GeSI es una asociación sectorial mundial que aúna los conocimientos colectivos de las empresas para desarrollar metodologías y herramientas que permitan abordar los retos mencionados. En este sentido, llevamos más de 20 años trabajando juntos para ofrecer una base de conocimientos que ayude a las empresas en este ámbito. Disponemos de una amplia documentación al respecto que puede consultarse enGeSI.
Las ventajas de los equipos de telecomunicaciones reacondicionados frente a los de nueva fabricación: ¡no se limitan solo al medio ambiente!
Así pues, hemos descubierto varias formas diferentes de calcular la huella de carbono y las emisiones de gases de efecto invernadero, pero ¿de dónde proceden exactamente los ahorros de carbono asociados al equipo de redes de telecomunicaciones reacondicionado (en comparación con la compra de equipo nuevo directamente al fabricante)?
- Reducción de las emisiones derivadas de la fabricación:La fabricación de equipos nuevos requiere una cantidad considerable de energía y recursos, lo que genera importantes emisiones de gases de efecto invernadero. Al utilizar equipos reacondicionados, los proveedores de redes de telecomunicaciones pueden evitar estas emisiones, que podrían acarrear determinadas sanciones.
- Reducción de residuos:Al prolongar la vida útil de los equipos de red se reduce la necesidad de su eliminación y el impacto medioambiental asociado.
- Conservación de recursos:El reciclaje de equipos de red reduce la demanda de materias primas, lo que contribuye a la conservación de los recursos naturales y minimiza el impacto medioambiental de la minería y la extracción.
Todos estos son grandes beneficios medioambientales, pero también existen importantes ventajas económicas y operativas para los proveedores de redes de telecomunicaciones, tales como:
- Plazos de entrega de piezas de recambio:A menudo nuestros clientes nos comentan los largos plazos de entrega que ofrecen los fabricantes de equipos originales (OEM) a la hora de sustituir o reparar sus equipos. En algunos casos extremos, nuestros clientes han tenido que esperar hasta un año y medio para recibir las piezas de recambio. Además de poder ofrecer el envío en el mismo día, también podemos dar soporte a los sistemas heredados con piezas de recambio que ya no se fabrican, gracias a nuestro stock de cerca de un millón de artículos. Nuestro reciente informe técnico titulado«Cómo sortear el caos de la cadena de suministro»analiza el impacto que las interrupciones en la cadena de suministro están teniendo en el sector de las telecomunicaciones y destaca por qué cada vez más operadores se están sumando a la economía circular para evitar aumentos de costes y retrasos de un año de duración.
- Consigue el mejor valor de mercado por tu material sobrante:cuando recuperamos material que su propietario ya no utiliza, ofrecemos valoraciones justas de mercado basadas en datos en tiempo real y en nuestro conocimiento del mercado. A continuación, este material puede catalogarse, incorporarse a nuestro inventario para su uso en la economía circular, repararse y reacondicionarse. Cada una de estas opciones conlleva un ahorro de emisiones de carbono diferente que puede incluirse en tus cálculos.
- Control total de tus activos:nuestro portal seguro para clientes en línea se llamai-TRAC. El sistema ofrece una interfaz fácil de usar que te permite gestionar tus activos y mantenerte al día del estado de tu stock desde cualquier lugar del mundo. Así, cuando vendamos cualquiera de tus piezas recuperadas, podrás optar por recibir el dinero o destinarlo a servicios o a futuras sustituciones de piezas.
Por lo tanto, no se trata solo de los evidentes beneficios medioambientales que se obtienen al utilizar equipos reacondicionados o de segunda mano. Como se ha mencionado anteriormente, también hay importantes ventajas empresariales. Al trabajar con nosotros, estás contribuyendo activamente a la economía circular.
Conclusión
Calcular con precisión la reducción de las emisiones de carbono y las emisiones de gases de efecto invernadero es fundamental para los proveedores de redes de telecomunicaciones que desean reducir su impacto medioambiental. Mediante el uso de equipos reacondicionados, los proveedores pueden reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la fabricación de equipos nuevos. Realizar evaluaciones exhaustivas y comprender los factores de emisión de los diferentes tipos de equipos permitirá a los proveedores tomar decisiones fundamentadas, impulsar la sostenibilidad y contribuir a un futuro más ecológico y eficiente en el sector de las telecomunicaciones.
Está claro que se necesita un marco más detallado y preparado para el futuro para el sector de las telecomunicaciones, que proporcione los datos más actuales y permita a los operadores de redes demostrar a los organismos reguladores su reducción de emisiones de carbono.
Si deseas obtener más información sobre cómo formar parte de la economía circular y controlar tu huella de carbono,no dudes en ponerte en contacto con nosotros.